Marrakech: El viaje de las mil y una noches

Marrakech es un viaje único y completamente diferente al resto, especialmente si no has salido de Europa y Estados Unidos. Durante el recorrido del Aeropuerto de Menara hasta tu lugar de alojamiento ya serás algo consciente de ello, pero queda mucho por descubrir en Marrakech el viaje de las mil y una noches.

Marrakech el viaje de las mil y una noches

Y es que a parte de ser diferente a todo lo que hayas visto, esta ciudad está más viva de noche que de día, a veces parece que estás en un cuento (para bien o para mal), probablemente influya el hecho de que en los meses de verano hace mucho calor. Y lo dice alguien que precisamente del calor no se queja.

Mi recomendación es alojarse cerca de la Plaza Jamma el Fna, pero lo suficientemente alejados para disfrutar de tranquilidad a la hora de dormir, aunque siempre puede despertarte la llamada al rezo a las 5 AM.

Mi gran recomendación es ir con la mente abierta, habrá muchas cosas que te sorprendan y a las que no estés acostumbrado, pero puedes vivir momentos muy especiales si sabes aprovechar el tiempo en Marrakech.

Una de las primeras cosas que aprenderás es que allí beben mucho té, lo más probable es que incluso te inviten a tomarlo, lo siguiente es el regateo algo imprescindible (especialmente en el zoco) no aceptes el primer precio que te den, lo más seguro es que puedas rebajarlo al menos a la mitad de lo que te han pedido, aunque tampoco esperes que te lo vendan a precio local a menos que tengáis un amigo marroquí que os pueda hacer algunas compras.

En mi maleta de vuelta a Madrid siempre que viajo a Marrakech no pueden faltar especias, Khol, aceite de argan y algo de plata (una pulsera, pendientes…)

¿Qué puedo visitar?

– La Plaza Jamma el Fna: Inmensa y llena de gente, encontrareis desde puestos de zumo y comida hasta encantadores de serpientes o domadores de monos (por favor no colaboréis a su explotación). Hay restaurantes con Sky y vistas increíbles para cenar o tomar un té.

– Koutoubia: La Giralda de Sevilla está inspirada en esta mezquita, los no musulmanes no pueden acceder pero su vista merece la pena.

– Jardines de Menara: Cerca del aeropuerto, merece la pena la visita si tenéis tiempo de sobra, normalmente desde allí se aprecia el Atlas. Es de entrada gratuita.

– El zoco: Es un laberinto y probablemente cada vez que entres acabes perdiéndote pero nadie puede irse sin pasar aqui un par de horas. Están agrupados: Especias, curtidores, plata, dulces… siempre que entres descubrirás algo nuevo. Por experiencia personal, no volvería entrar donde los curtidores, el olor es demasiado fuerte y no todas las personas son capaces de soportarlo.

– La muralla: Rodea la ciudad antigua conocida como Medina, tiene 10 puertas y alcanza 15km. Está construida en adobe y arcilla roja y tiene una altura de entre 8 y 10 metros, y unos 2 metros de espesor.

– Jardines Mayorelle: Propiedad de Ives  Saint Laurent. Dispone de plantas de los 5 continentes y diferentes especies de aves. Se trata de un importante reclamo turístico.

– Zona europea o Guerliz: Zona alejada del auténtico Marrakech. Calles más modernas donde podréis encontrar el Mall, un Carrefour o tiendas como Zara.

– Tumbas saadíes: Uno de los lugares más visitados de Marrakech, abiertar al público en 1917. El mausoleo comprende los restos de unos sesenta miembros de la dinastía Saadí, entre los cuales están los de Áhmad al-Mansur y su familia.

– Palacio Bahia: Su entrada cuesta 70dh. Su arquitectura y sus patios son increíbles.

Mi último consejo es que al aeropuerto de regreso a vuestra ciudad de origen lleguéis con 3 horas de antelación. Puede parecer exagerado, pero después de mínimo 4 controles ir con tiempo de sobra se agradece.

 

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